Cómo estimular el cerebro de los niños para el aprendizaje

Toddler escuchando la guitarra

La primera infancia es la puerta para el desarrollo cerebral en los humanos. Es ahí donde tenemos las mayores oportunidades.

De acuerdo con Pam Schiller, especialista en la primera infancia, la clave para el desarrollo cerebral está en la suma de las experiencias y la herencia, siendo las experiencias vividas en la primera infancia un factor determinante para potenciar la inteligencia.

Mucho ojo con este tema, porque la autora también menciona que no hay fórmulas mágicas, la crianza y el aprendizaje dependen de muchos factores, pero en su libro La capacidad cerebral en la primera infancia, ella menciona algunos muy relevantes a la hora de propiciar que los niños crezcan al máximo.

La capacidad cerebral en la primera infancia
Libro: La capacidad cerebral en la primera infancia, Pam Schiller.

Actividades de estimulación temprana dirigidas

He querido realizar una síntesis de ese trabajo para compartirlo y también porque es la mejor manera de retener en mi propia colección mental lo que Pam ha descubierto y que me parece altamente valioso, sobre todo cuando se trata de la crianza y formación. El libro está dirigido a los educadores profesionales -principalmente- pero si eres un papá que asume su papel como el principal maestro de sus hijos, entonces es un recurso increíble para ti.

La actualidad es invaluable en cuanto al conocimiento del cerebro y las vías para potenciar la inteligencia. Hoy más que nunca se puede aprovechar el conocimiento debido a que los saberes del terreno psicológico y el fisiológico se empiezan a conjuntar. Aquí una serie de hallazgos clave que son el parteaguas para poder generar y adoptar técnicas de crianza que apoyen la inteligencia de los niños:

  • El desarrollo cerebral, como ya se mencionó al principio, depende de una compleja interacción entre genes y medio ambiente. Nacemos con ciertas aptitudes, pero también tenemos oportunidad de desarrollarlas o inhibirlas
  • La estimulación temprana, es decir, las experiencias dirigidas de la primera infancia, contribuyen significativamente a la construcción de estructuras cerebrales y sientan las bases de un crecimiento saludable de acuerdo con la cantidad, calidad y consistencia con que hayan sido realizadas
  • Las interacciones precoces, es decir, todos los estímulos recibidos desde los primeros meses de vida, son críticos para la configuración de dichas estructuras. La asistencia amorosa y sensible parece tener una función biológica positiva; por ende, la falta de cuidado o el cuidado que no es sensible pueden tener efectos adversos
  • El desarrollo del cerebro no es lineal, persigue muchos y muy variados caminos. Lo que sí es muy importante es que toma en cuenta las llamadas “ventanas de oportunidad” que son períodos críticos en los que los niños son más proclives a desarrollar destrezas o competencias específicas
  • Por último: los niños están biológicamente preparados para aprender. Es decir, vienen programados con una aptitud que los hace proclives y de hecho los predispone al aprendizaje y eso no depende de estructura o dictado social alguno -tema muy relevante para quienes educamos a nuestros hijos en casa.

Aquí el cuadro que nos marca las ventanas de oportunidad según la competencia. Se trata de momentos ideales para el desarrollo de las distintas habilidades. Cabe aclarar que la autora menciona también que perderse dichas ventanas significa dejar de lado la posibilidad de su desarrollo. Si bien como adultos, o en cualquier momento después siempre es posible desarrollarlos, la acción dirigida nunca funcionará como en estos periodos.

 

Ventanas de oportunidad para la estimulación
Schiller, Pam. La capacidad cerebral en la primera infancia. “Ventanas de oportunidad”

Ahora bien, ¿cuáles son todas esas actividades que podemos realizar para desarrollar el cerebro de los niños?

La autora menciona en total 23 áreas de desarrollo que pueden y deben ejercitarse de manera frecuente durante la primera infancia y la edad “escolar”. Divide en 3 áreas de acuerdo con la edad de los niños cada actividad: bebés, preescolares y niños en edad escolar.

Debido a que hacer una revisión de todas las actividades nos va a llevar bastante tiempo, voy a publicar de manera paulatina y en partes el contenido. No mencionaré todas las actividades específicas que la autora proporciona como guías, pero sí algunos ejemplos en cada edad.

Empecemos…

El olfato es la puerta mágica de la estimulación cerebral
El olfato es uno de los mayores puentes para la estimulación cerebral
  1. Los aromas y el cerebro: muy ligado con temas de aromaterapia, lo que la autora menciona es que los olores tienen un poderoso poder de fijación en el cerebro. ¿Quién no recuerda vívidamente ciertos momentos de su vida a través de olores? Aquí lo importante es ayudar al niño a distinguir y ligar sus sensaciones con estados emocionales, desde preparar su ambiente con ciertos aromas -como lavanda cuando se quiere tener relajación o albahaca para la concentración-, hasta realizar actividades dirigidas para que pueda distinguir la potencia de los olores. Por ejemplo: poner una esencia diluida en distintos contenedores y preguntar al niño cuál es más fuerte y cuál más débil.

2.- Opciones: tener la libertad de elegir ayuda enormemente en la maduración de los niños, lo cual también eleva su motivación. Pero ojo, los niños no hacen elecciones razonables cuando se les presentan más de 3 opciones. Siempre que nos sea posible, debemos dar a elegir al niño.

  1. Bebés: ofrecer a bebés de más de 6 meses 2 opciones de juguetes
  2. Preescolares: sugerir opciones en lugar de dar órdenes. Por ejemplo: “podrías jugar con este rompecabezas en lugar de este”. También es muy importante enfrentarlos a las consecuencias de sus decisiones.
  3. Escolares: actividades de consumo consciente. A los niños en edad escolar se les puede dirigir en actividades de “compra y compara”, por ejemplo.

3.- El color y el cerebro: el color tiene un efecto directo en el estado de ánimo y conducta de las personas. Más allá del enorme estímulo que propicia en nuestros cerebros a través de la vista, también influye en la manera en que nos sentimos y actuamos. En este sentido es importante revisar la “teoría del color”. Ahora bien, el color pierde impacto cuando deja de ser novedoso y es importante tomarlo en cuenta sobre todo con los niños.

  1. Bebés: el color es muy importante para el desarrollo visual y cerebral de los bebés, ya que nacen viendo sólo en blanco y negro y paulatinamente (10 semanas), van desarrollando y afinando más su percepción. Deben utilizarse colores brillantes en su entorno, poniendo juguetes y decoración que llame su atención. Hay que recordar lo importante de hacer variaciones para ayudarles a desarrollar conexiones cerebrales.
  2. Preescolares: utilizar el color lo más posible en sus actividades manuales. Principalmente dirigiéndolos de acuerdo con el estado anímico que se quiera provocar. Hacerles preguntas sobre cómo los hace sentir cada color, ligándolos con sus emociones es buena idea.
  3. Escolares: enseñarles directamente los efectos de los colores en sus estados de ánimo y hacerles preguntas sobre cómo les resultan, cómo los hacen sentir. Mostrarles obras de arte y hacer preguntas sobre las emociones de los autores de acuerdo con el color imperante. Preguntarles cosas cómo “¿en qué color te sientes hoy?”.

4.- El movimiento lateral cruzado: se trata de uno de los estímulos y ejercicios con mayor potencial debido a la importancia de la integración de los hemisferios del cerebro humano para el desarrollo de la inteligencia. No es otra cosa que cruzar de manera frecuente la línea media del cuerpo y la razón de su potencial está en la sinapsis neuronal que propicia, así como el propio desarrollo del cuerpo calloso del cerebro.

  1. Bebés: el gateo es el ejercicio más poderoso de movimiento lateral cruzado. Los bebés nacen sólo con el 10% de integración de los hemisferios, por lo que la estimulación temprana a través de ejercicios que les ayuden a cruzar sus líneas medias es vital.
  2. Preescolares: empezar cada día con ejercicios que requieran movimientos laterales cruzados, como torcer la cintura, tocar sus hombros con el brazo contrario, tocar sus pies de la misma manera, etc.
  3. Escolares: hacer ejercicios que les demuestren el control cerebral de los hemisferios, por ejemplo: dibujar un número con el brazo izquierdo en el aire, mientras mueven el pie derecho en círculos. De esta manera notarán lo complicado que es el control y el porqué de la necesidad de integración, a la vez que la promueven.
Movimiento lateral cruzado
El movimiento lateral cruzado favorece la integración de los hemisferios cerebrales

Por ahora es todo lo razonable que una entrada de blog da. Trataré de tener lista la siguiente parte lo más pronto posible.

¿Qué opinas? ¿Te es útil?

2 comentarios sobre “Cómo estimular el cerebro de los niños para el aprendizaje

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